¡desde Wisconsin y Carolina del Norte hasta Túnez y Egipto!
Declaración solidaria de la Alianza de Base por la Justicia Global
La Alianza Popular por la Justicia Global desea mostrar su apoyo a la cantidad récord de manifestantes que salieron de sus casas para defender el derecho a la negociación sindical colectiva y el sector público en Wisconsin.
La lucha en el estado de Wisconsin es la mas reciente señal de las tensiones sociales cada vez mayores que se están desarrollando a lo largo y ancho del mundo entre las masas de la clase trabajadora y gente pobre e incluso entre las clases medias, que están exigiendo al gobierno responsabilidad para con la democracia, justicia económica y derechos humanos.
Comenzando por las protestas por la justicia económica en los estados de Wisconsin, Carolina del Norte, Indiana y Ohio; y continuando las revoluciones políticas de Túnez y Egipto, nos solidarizamos con la masa de pueblos que estan levantándose para defender sus derechos y exigir un cambio. Reconocemos que estas luchas provienen de un sentido similar de frustración —enojo hacia los oficiales y líderes de gobiernos que están meas preocupados con los intereses privados que con el bien público, y se hallan exasperados con qué tan más difícil está haciéndose para la gente simplemente sobrevivir.
Nosotros pensamos que las protestas son sencillamente el inicio, acá y a lo largo y ancho de todo el planeta, de comenzar a decir en voz alta que ya estuvo, ya basta —que ya hemos tenido demasiados gobiernos que no representan al pueblo, demasiada represión de nuestros derechos básicos como son la negociación colectiva y el derecho a manifestarse públicamente en paz, y demasiada desigualdad que cada vez es mayor y en la cual el 3 por ciento de la población más rica se está enriqueciendo aún más, al mismo tiempo que millones de personas en el planeta están siendo forzadas a incorporarse a las filas de la pobreza.
En Wisconsin, Carolina del Norte, Indiana, Ohio yen otros estados a lo argo y ancho de los EEUU, los recortes en los presupuestos estatales están reduciendo y eliminando servicios cruciales que sobre todo necesita la clase trabajadora, la gente y las comunidades pobres —las cuales están compuestas por gente negra y de color mayoritariamente, niños, ancianos y las personas descapacitadas física y mentalmente.
En Túnez y Egipto, la gente derrocó a sus mandatarios autocráticos con la esperanza de que el nuevo liderazgo del nuevo gobierno asegurará la soberanía, los puestos de trabajo y los derechos humanos para todos los tunecinos y egipcios. En Puerto Rico, los estudiantes están liderando un movimiento social militante para exigirle al gobierno que cese ya los gastos de matriculación en las universidades, ya que están privando a la gente pobre y a las clases trabajadoras del acceso a la educación superior y lo que significa una preparación para privatizar la universidad pública más antigua de la isla.
La gente quiere democracias que los involucren no sólo a la hora de seleccionar los miembros del gobierno en elecciones, pero que los faculte con poder decisorios a la hora de establecer la dirección de las políticas del gobierno, bien sean a nivel nacional o internacional, que impactan la economía y todas las instituciones que afectan sus vidas.. Dentro de los EEUU, el país meas rico del mundo, y un país que se jacta de ser el país puntero/líder en “democracia”, el gobierno ha fallado a la hora de ser responsable de proveer las necesidades básicas a la mayoría de su gente.
En los EEUU se están realizando recortes a los presupuestos al mismo tiempo que los gobiernos están ofreciendo beneficios fiscales, incentivos y modos legales / lagunas jurídicas para evitar impuestos a grandes corporaciones y a los ricos —todo ello a expensas de las necesidades de la gente común. Es lo que estamos observando en Wisconsin, donde la Ley del Senado 11 no solamente amenaza con recortar los beneficios y el derecho a la negociación colectiva a los funcionarios públicos, sino que también permitiría la venta de las empresas de servicios públicos al mejor postor en el estado de Wisconsin. Los analistas políticos han demostrador que quien ofrezca la mayor cantidad sería sin duda la empresa ‘Koch Enterprises’, que ya es dueña, que contribuyó con $45.000 a la campaña de Walker a gobernador de Wisconsin, y quien tendría unas ganancias ridículas si integrasen su negocio existente de extracción energética y el negocio de producción con la infraestructura de distribución estatal.
El sector público —puestos de trabajo públicos, instituciones públicas y un gobierno que trabaja para el beneficio de su gente— proporciona la red de seguridad básica par apoyar a todo el mundo con la necesidades humanas básicas necesarias para vivir de una manera digna. ¡Se debe proteger el sector público!
En Wisconsin, miles de trabajadores y estudiantes se plantaron en el Capitolio Estatal durante varios días, y más de 70.000 trabajadores protestaron por los intentos de poner en marcha el así llamado “Proyecto de Ley para Arreglar el Presupuesto” del Gobernador Walker, el cual se desharía completamente del derecho de los trabajadores del sector público a negociar colectivamente en materias laborales.
A diferencia de Wisconsin, donde los derechos de estos trabajadores están amenazados por parte del gobernador y los poderes de las grandes empresas; en los estados de Carolina del Norte, Virgina y Texas y en estados a lo largo y ancho del sur y suroeste de los EEUU, los trabajadores del sector público no tienen el derecho básico a la negociación colectiva. El derecho a organizarse, el de que los trabajadores tengan voz a la hora de dar forma a las decisiones que se tomen respecto a las condiciones laborales, debe ser un derecho básico e inalienable. La negociación colectiva asegura que los trabajadores pueden negociar sueldos justos y que les dé suficiente para vivir dignamente, y asegurarles lugares de trabajo seguros y saludables. Este derecho debe defenderse y se debe luchar por él en contra de la táctica por parte de los conservadores ricos de hacer del trabador el chivo expiatorio quienes quieren socavar los derechos de los trabajadores para así obtener unos beneficios aún mayores. Es un caso más en el que la gente común es acusada por los errores cometidos por la gente de los bancos e inversores.
La Alianza Popular por la Justicia Global (GGJ) apoya el derecho a la negociación colectiva de los trabajadores del sector público y todos los trabajadores. Creemos que debemos defender al sector público y a los servicios públicos como la educación, la salud, el agua y la energía. Esto debe estar en el núcleo de un amplio programa para defender el sector público y construir verdaderas democracias acá y en todo el mundo.
¡Exijimos derechos de negociación colectiva para todo el mundo!
¡Que se mantengan los puestos de trabajo y servicios del sector público!
¡Exijamos un gobierno que satisfaga las necesidades de la gente!
¡El pueblo no debe pagar por las crisis económicas!
La Alianza Popular por la Justicia Global (GGJ) es una alianza nacional compuesta por 52 organizaciones que se reunieron para construir un movimiento popular par exigir paz, democracia y un mundo sustentable. Apoyamos las luchas puntuales de cada organización miembra y también colaboramos con aliados internacionales que comparten nuestra visión y dedicación para construir un movimiento transformativo por la justicia social que vaya meas allá de las fronteras. En Causa Justa :: Just Cause estamos orgullosos de pertenecer a GGJ. Para averiguar más acercade de GGJ visiten http://www.ggjalliance.org. |